Muerte de un autónomo

Skeletal handsJordi Garrido, profesor de nuestros programas de MBA en Barcelona, publicó ayer en la edición del domingo del diario La Vanguardia esta mordaz y demoledora crítica a las políticas del gobierno de Mariano Rajoy en lo referente a los trabajadores por cuenta propia. Si sois o habéis sido autónomos, o si tenéis planes de emprender una aventura como freelances, nos encantará conocer vuestra experiencia y vuestra opinión.

Muerte de un autónomo

El otro día le pedí a mi amigo Joan, el que hizo el video de mi boda, que si decidía dar el salto a la gran pantalla la primera película que debía hacer era Muerte de un autónomo. Se trataría de un remake de la famosa película Muerte de un viajante (Volker Schlöndorff, 1985) adaptado a los tiempos que corren.

Reconozco que siento fascinación por los autónomos. La semana pasada le sugerí al alcalde de mi pueblo que erigiera en la plaza Mayor un monumento al autónomo, costeado por sufragio popular, y se puso a reír. Me indigné.

La sociedad acepta sin reparos que se levanten por doquier monumentos al soldado desconocido y en cambio le parece ridículo levantar monumentos al autónomo desconocido. Si bien no niego que la profesión de soldado sea dura, sufrida y peligrosa, ¿no es cierto que la profesión de autónomo hoy en día lo es todavía más? Seguro que usted preferiría alistarse a los marines para ir una temporada a Siria, antes que hacerse Trabajador Autónomo.

Mi vecino es autónomo y el resto de vecinos de mi barrio sentimos simpatía por él. Pero no se trata de la simpatía que se profesa a alguien que te cae bien, más bien es la simpatía condescendiente que se le profesa a alguien que sabes que está sufriendo porque le han diagnosticado una enfermedad grave o porque su cónyuge lo ha abandonado.

Existe un tipo de autónomo muy habitual en nuestros días. Se trata de un desempleado de larga duración que, movido por la desesperación, intenta conseguir una salida constituyendo su propio negocio.

Las prisas son malas consejeras y, si además añadimos una cierta dosis de desesperación, la  situación puede convertirse en una bomba de relojería. Todo el mundo tiene derecho a convertirse en empresario pero, sin la debida planificación y serenidad, el resultado final puede suponer la ruina de la economía familiar y el perjuicio económico de los proveedores.

¿Qué posibilidades de supervivencia tiene un autónomo sin un modelo de negocio innovador, diferente y sostenible? ¿Se han fijado en la cantidad de bares, cafeterías y peluquerías que se están abriendo en nuestra ciudad? Más de lo mismo.

Luego tenemos el autónomo de vocación, el espíritu libre buscavidas, emprendedor e innovador que posee un ADN diferente. Sobre él recae gran parte de la responsabilidad de la recuperación económica del país pero, sin la debida dosis de financiación, tiene pocas posibilidades de crecer e incluso de globalizarse.

¿Por qué el Gobierno español protege al lince ibérico, en peligro de extinción, y en cambio no protege al autónomo ibérico, también en peligro de extinción?

¿Qué extraños mecanismos han llevado al Gobierno a tomar decisiones económicas y tributarias que destruyen el tejido empresarial autónomo, empujándoles a la economía sumergida?

¿Qué posibilidades de supervivencia tiene un autónomo sin un modelo de negocio innovador, diferente y sostenible? ¿Se han fijado en la cantidad de bares, cafeterías y peluquerías que se están abriendo en nuestra ciudad? Más de lo mismo.

Luego tenemos el autónomo de vocación, el espíritu libre buscavidas, emprendedor e innovador que posee un ADN diferente. Sobre él recae gran parte de la responsabilidad de la recuperación económica del país pero, sin la debida dosis de financiación, tiene pocas posibilidades de crecer e incluso de globalizarse.

¿Por qué el Gobierno español protege al lince ibérico, en peligro de extinción, y en cambio no protege al autónomo ibérico, también en peligro de extinción?

¿Qué extraños mecanismos han llevado al Gobierno a tomar decisiones económicas y tributarias que destruyen el tejido empresarial autónomo, empujándoles a la economía sumergida?

Jordi Garrido i PaviaEl Dr. Jordi Garrido i Pavia es coordinador del International MBA de La Salle Campus Barcelona – URL. Además ha publicado varios libros sobre marketing, ventas y dirección de personas.

VN:D [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)

10 consejos para blindarse contra los morosos

Mientras esperamos a que llegue el Breakfast La Salle sobre morosidad del próximo 13 de noviembre, recopilamos 10 consejos básicos que hemos visto en el blog Riesgo y Morosidad.

1.- Establece una política de crédito clara y comunícala a tus clientes. Incluye las condiciones de pago en el contrato y detállales las consecuencias de retrasarse. Documenta todas las ventas con una orden de pedido, un albarán y una factura. Si hace falta, no dudes en recurrir a una empresa especializada en cobros.

2.- Marca los límites de crédito. Antes de ofrecer crédito a tus clientes, infórmate de su solvencia y analiza tu propia liquidez. Si es necesario, cobra intereses de demora.

3.- Ten la costumbre de comprobar direcciones. Asegúrate de tener siempre al día dirección, teléfono, fax, email y, por supuesto, CIF de tus clientes.

4.- Revisa periódicamente la solvencia de cada cliente. Empresas que fueron buenos clientes en el pasado pueden dejar de serlo. Es importante detectar a tiempo las señales de alarma. Por ejemplo:

  • El cliente pide un plazo mayor para pagar o tarda más de lo habitual en hacerlo.
  • El cliente debe más dinero del límite de crédito acordado.
  • El cliente detecta incidencias misteriosas en las facturas, que retrasan el pago.
  • El cliente compra menos que antes.
  • El banco ha devuelto alguno de sus recibos.
  • La reputación de este cliente entre otros proveedores no es buena.

5.- Plazos de pago flexibles. A los nuevos clientes, exígeles plazos de pago cortos. Una vez se ganen tu confianza, puedes alargarles el crédito. Sé menos flexible con los de más riesgo y, si detectas un mal pagador, en adelante cóbrale al contado.

6.- Guarda un histórico de pagos. De este modo podrás detectar anomalías a tiempo o bien ofrecer mejores condiciones de pago a los clientes más cumplidores.

7.- No esperes para reclamar la deuda. Envía la primera carta de recordatorio, como máximo, dos semanas después de la fecha de vencimiento, y refuérzala con llamadas o emails. Puedes enviar dos cartas más, a intervalos quincenales. Si después de la tercera siguen sin abonar la factura, ponte en manos de una empresa de gestión de cobros.

8.- Aplica intereses de demora y costes administrativos de recuperación. Perseguir morosos no debería ser tu trabajo y supone un sobrecoste para tu empresa, que se suma a la deuda. Haz que tus clientes lo comprendan.

9.- Intenta resolverlo por la vía amistosa, pero no temas recurrir a una empresa externa de gestión de cobro. A la larga, ahorrarás dinero y ganarás en calidad de vida.

10.- No vendas la piel del oso antes de cazarlo. Una venta no se completa hasta que se recibe el pago. Recuérdaselo a tu equipo comercial y haz que se involucren también en los cobros.

¡Ven el próximo martes a desayunar en La Salle Barcelona! De la mano de nuestros expertos, aprenderás otros trucos para lidiar con los morosos y protegerte de los impagos:

¿Buscas un máster MBA en Barcelona que te enseñe a superar los retos y dificultades reales de una empresa? ¡Pídenos información!

 

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

Morosos: ¿cómo lograr que nos paguen?

La cadena del impago es muy peligrosa, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Si no nos pagan o nos pagan con retraso, perdemos liquidez y nos convertimos, involuntariamente, en morosos. Los proveedores pierden confianza en nuestra empresa, la calidad de nuestros servicios se resiente, los bancos nos cierran el grifo del crédito y, a la larga, ahuyentamos incluso a los buenos clientes. Por desgracia, la crisis se ha encargado de que este círculo vicioso sea cada vez más frecuente.

¿Cómo reconocer a un mal pagador? ¿Cómo vacunarnos contra el virus de la morosidad? Estáis invitados a Cómo combatir la morosidad, una charla gratuita que se celebra el 13 de noviembre en La Salle Campus Barcelona, dentro del ciclo de conferencias Breakfast La Salle, patrocinado por Fundación Caja de Ingenieros.

Socios del Bufete Serrahima y conferenciantes de Breakfast La Salle

Los ponentes, Raimon y Miquel Serrahima, nos darán buenos consejos para protegernos contra el impago. Raimon Serrahima, economista y profesor de Finanzas en La Salle BCN, nos enseñará a blindar las finanzas de la empresa, mientras que Miquel Serrahima, abogado en el bufete especializado en morosidad Serrahima, aportará su experiencia jurídico-legal en la gestión de impagos.

Después de la conferencia, compartiremos contigo un delicioso desayuno de networking, en el que podrás comentar el evento, hacer contactos de negocios y reunir energías para el resto de la jornada. Y además, es gratuito. ¡Inscríbete!

Recuerda, además, que en los máster MBA en Barcelona de La Salle abordamos todos los aspectos del management y las finanzas de una empresa, incluso algunos tan poco agradables (pero tan necesarios) como la gestión de impagos. ¡Infórmate!

 

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

Creatividad en tiempos de crisis

Desde que empezó la crisis, todo el mundo se frota las manos a la espera de un inminente chasquido de dedos que ponga las cosas en su lugar. Las falta de liquidez y beneficios, el aumento de los impuestos y de los precios, la reducción de las plantillas, sólo hace que no sea posible ver la luz al final del túnel y, por tanto, que muchas empresas terminen yéndose a pique. Sin embargo, Albert Einstein decía: “Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. ¿Es entonces la creatividad la solución a la crisis? Joaquín Jiménez, profesor del International master MBA en La Salle Campus Barcelona, reflexiona y ofrece su punto de vista sobre esta cuestión en La Vanguardia, donde insiste sobre la necesidad de ser creativos para que las empresas dejen de hundirse.

Las primeras medidas a implantar cuando las compañías no alcanzan la cifra prevista de beneficios llegan a través de dos vías tradicionales: la reducción del coste de producción (o del precio de compra) y la reducción de los gastos de estructura.

Como ya sabemos,  el impacto del primero no es comparable al del segundo. Lo recordaría hoy López de Arriortua, aquel ejecutivo que revolucionó el mundo del automóvil y que fue disputado por las grandes marcas por saber diseñar estrategias que actuaban antes sobre los costes de producción que sobre los gastos de estructura. Sin embargo hoy, con una profunda crisis que ha derrumbado la demanda, hemos perdido la posibilidad de ajustar los costes de producción y solo nos queda reducir los gastos de estructura.

Por tanto, necesitamos ideas para aumentar las ventas y, en tiempos de crisis, es precisamente cuando el ingenio y la innovación se agudizan. No hay más que leer la prensa: bares de copas agrupados para ofrecer la ruta del gin-tonic en Barcelona e incluso hoteles que ofrecen habitaciones a 10€, son solo la punta del iceberg.

Para incrementar las ventas es necesario diferenciarse y eso solo se consigue con creatividad. Un competidor introduce un nuevo producto o servicio más económico que el nuestro y con prestaciones aparentemente similares y, como nos encontramos inmersos en la era del low cost, la reacción inicial de algunos de nuestros clientes será comprar a nuestro competidor.

¿Qué hacemos? ¿Innovamos? El pensamiento creativo nos llevaría a buscar un producto alternativo ofrecido en condiciones también novedosas, pero mientras no lo desarrollemos vamos a ir perdiendo ventas durante algunos meses y lo que es peor, clientes.

Hay que anticiparse y, sin lugar a dudas, ser creativos. Buscar un equipo de especialistas en mercadotecnia, a los cuales pedirles esas ideas innovadoras no es la mejor solución ya que en muchos casos no disponen de un conocimiento global de la compañía ni de un conocimiento profundo del mercado, los cuales representan el tamiz por el que hay que hacer pasar las ideas que genera la creatividad, para que sea realmente aplicable.

¿Quien posee ese conocimiento? ¿Solamente el Director General y los directivos? Todas las personas que forman parte de la empresa tienen la responsabilidad de aportar creatividad e innovación y, para ello, los directivos deben crear el caldo de cultivo para que florezcan y sean posibles.

Joaquín Giménez es profesor de Dirección Comercial en el International MBA de La Salle Campus Barcelona y en La Salle Open University. Además, es Director de Ventas en Epson Iberica.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)

Stage del International MBA: segundo día en San Francisco

¡La crónica del stage americano continúa! Silvia Meseguer, alumna del International MBA en Barcelona, nos cuenta así su segundo día en Saint Mary’s College, La Salle Universities, San Francisco:

El segundo día nos pusimos nuestros trajes para visitar a dos empresas de Silicon Valley, muy distintas la una de la otra, pero con un trasfondo social en ambas. La primera, Goodwill, es una empresa de reinserción laboral enfocada a exconvictos, personas con problemas psicológicos, drogodependencia y riesgo de exclusión social. Con una facturación de 6.000 millones de dólares en 2011, Goodwill reinvierte el 82% de dicha facturación en acción social a través de tiendas propias, trabajos de reciclaje de material, entre otros. Pudimos ver parte del proceso productivo de varios trabajadores y nos explicaron al detalle su innovador y exitoso modelo de negocio.

La segunda empresa que visitamos fue Chevron, la principal petrolera americana con presencia mundial, con una facturación neta de 26.900 millones de dólares
en 2011. Nos expusieron cómo aplican su responsabilidad social corporativa a su estrategia empresarial, ofreciendo formación y oportunidades de trabajo con programas de ayuda a países en desarrollo. Aprendimos cómo un gigante como Chevron, a su vez, está desarrollando un programa enfocado a temas sociales, aunque los medioambientales, inherentes a este tipo de empresa, aún estén en fase de implementación
.

¿Os habéis fijado en un detalle? La ética empresarial fue protagonista desde el primer momento de la estancia norteamericana. Ese es uno de los rasgos que distingue el International MBA de La Salle de otros máster MBA: en todos hablan de responsabilidad social corporativa, pero únicamente nosotros damos prioridad a la ética empresarial en el temario. Si buscas un MBA donde los valores sean tan importantes como los negocios, rellena este formulario y te contaremos más

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)

Y después de mi máster MBA… ¿qué?

Cuando uno decide matricularse en un máster MBA, normalmente ve el título como una meta. Es normal, a fin de cuentas todo el proceso del máster es una sucesión de retos. Pero en realidad, el máster MBA no es el fin de un trayecto, sino el principio de una fascinante aventura profesional. Como la que emprendió en su día Laura López, ex alumna del International MBA que La Salle imparte en Barcelona.

La carrera de Laura no puede ser más brillante. A sus 29 años, trabaja como International & Organizational Manager en Eurogeotécnica, una empresa especializada en el ámbito de las obras subterráneas en todo el mundo. Sigue vinculada a La Salle como coordinadora del Postgrado en Licitaciones Internacionales. Y acaba de regresar de una emocionante experiencia en la universidad de UCLA, Los Angeles (Estados Unidos), donde ha cursado el programa W50, orientado a formar a las grandes directivas del futuro inmediato. Reproducimos la entrevista que le han hecho en el blog de La Salle Alumni. ¡No os perdáis palabra!

¿Estas ganas de comerte el mundo ya las tenías antes de irte?
Siempre me ha gustado mucho empezar nuevos proyectos en los que hubiese un componente de reto personal. La juventud te da mucha energía y posibilidades para acertar y equivocarte. Pero sobre todo para rectificar y mejorar.

¿Por qué fuiste a Ucla Anderson Business University?

La verdad es que irme no entraba en mis planes. Un día me llamaron desde La Salle Alumni proponiéndome presentar mi candidatura al programa. Acepté, conseguí la beca del Banco Santander y lo cursé. Me parecía tan interesante que no lo dudé ni un segundo, me lancé a la piscina.

¿En qué consiste el Programa W50?
Es un programa que pretende reunir 50 mujeres de todo el mundo con perfiles profesionales similares de entre 30 y 35 años, para formarlas como directivas y para poder formar parte de un comité ejecutivo. El curso es online, a excepción de una semana que es presencial y la pasamos todas en UCLA.

¿Qué esperabas de tu estancia?
Quería ampliar mi red de contactos con mujeres de todo el mundo con posiciones laborales similares a la mía. Así, podría abrir la mente a nuevos puntos de vista y a nuevas formas de pensar.

¿Tenías unas expectativas altas o ibas a la aventura, a ver qué encontrabas?
Tenía unas expectativas altísimas, ¡se trataba de UCLA Anderson Business University! Una escuela de negocios con mucho prestigio, ¡y en Estados Unidos! Esperaba encontrar nuevas maneras de hacer negocio con una visión más americana y una enseñanza de calidad.

¿Y se cumplieron?
¡De lejos! Además de aprender nuevas visiones empresariales, el programa también estaba enfocado a la introspección personal. Me ayudó a conocerme mejor como profesional y como persona. Y empecé a trazar el camino hacia dónde me gustaría estar cuando llegue el final de mi vida profesional. Nos preguntaban ¿cómo te gustaría que fuera tu currículum dentro de 20 años?

¿Y cómo te gustaría que fuese?
Es una pregunta difícil de responder. Pero me gustaría que me definiese como una mujer con capacidad de liderazgo, que ha conseguido hacer realidad sus sueños y ha aportado algo a la sociedad en que vivimos.

¿Todo fue maravilloso? ¿No hubo ningún contratiempo?
Bueno, el jet-lag es complicado, pero nada que no se pueda solucionar con un buen café (ríe). En realidad, me cuesta mucho encontrar aspectos negativos de la experiencia. He aprendido mucho. En el mundo laboral no valen excusas, no puedes escudarte en el “no puedo”. Si tienes un objetivo, ¡persíguelo!

¿Ni tan siquiera en los trámites?
No, se trataba de una formación de corta duración. No tuve que tramitar ningún visado específico. Tal vez, el aspecto negativo fue este, la duración del curso. ¡Me hubiera encantado quedarme más tiempo y seguir formándome!

¿Qué te llevas?
Todo. Mi crecimiento personal y profesional, una amplísima red de nuevos contactos en el extranjero y una opinión mucho más precisa sobre el punto de vista empresarial americano respecto al europeo.

¿Recomiendas esta experiencia?
¡Sin duda! Creo que es una experiencia fantástica para todas aquellas mujeres que deseen convertirse o mejorar como directivas.

¿Qué consejo darías a alguien que quiera vivir una experiencia así?
El mejor consejo que le daría es ir allí con la mente abierta, sin prejuicios, ni ideas preconcebidas. Creo que lo más importante es dejarse llevar por la experiencia.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (4 votes cast)

Productividad sin miedo: la mejor receta de recursos humanos

El miedo a perder el puesto de trabajo no mejora la productividad. Como mucho, puede ayudar en un momento puntual, pero a medio y largo plazo tiene consecuencias nefastas. Los empleados que se sienten amenazados rinden menos, enferman más y son menos creativos. En cambio la confianza, la autonomía y el elogio por el trabajo bien hecho pueden hacer milagros. Juan F. Arza, profesor de MBA en La Salle Campus Barcelona, desmonta la falacia del palo y la zanahoria en su artículo Cómo mantener la motivación en tiempos difíciles, publicado en el diario Expansión:

Muchos trabajadores se sienten decepcionados y frustrados por la reacción de sus empresas y directivos ante la crisis. Creen que están pagando los platos rotos de una mala gestión y de una baja calidad directiva.

Por otro lado, muchos directivos creen que las buenas prácticas de gestión de personas deben quedar aparcadas porque no tienen sentido en el contexto actual. Si no pueden recurrir a la retribución u otros incentivos materiales para recompensar el desempeño, ¿cómo van poder motivar a sus trabajadores? ¡Pueden conformarse con conservar el empleo!

Unos y otros tienen parte de razón. La crisis ha dejado al descubierto nuestras vergüenzas y ha limitado nuestro margen de acción.

Pero debemos adaptarnos rápidamente a la nueva situación y mirar al futuro. Mantener o recuperar la motivación en las actuales circunstancias no es sólo pensamiento bienintencionado, sino también un imperativo para la sostenibilidad de los negocios. El miedo puede mantenernos despiertos y activos en el corto plazo, pero en el medio y largo plazo genera reacciones contraproducentes y acaba por paralizarnos. Hablemos entonces de algunas formas de superar el miedo y de mejorar la motivación.

Una buena estrategia de motivación debe partir de un análisis realista de nuestras posibilidades. En las situaciones adversas sobreviven aquellos que evalúan con objetividad sus opciones e intentan aprovecharlas al máximo. Debemos dejar de lamentarnos o de buscar soluciones mágicas. Fijemos objetivos claros y alcanzables, acordémoslos entre todos, y pongámonos a trabajar con paciencia y constancia por los mismos.

Nunca como ahora ha sido tan importante fomentar la innovación, y ésta depende básicamente de las personas. Innovar no es sólo inventar un producto o tecnología novedosos y disruptivos, sino también mejorar gradualmente nuestros procesos para lograr más calidad y ser más eficientes. Si los empleados sienten que sus contribuciones son importantes y que pueden influir en su entorno positivamente, su desempeño mejorará y también lo hará su capacidad para innovar. Demos pues autonomía y confianza a las personas para que se sientan propietarias de su trabajo y de sus resultados.

Si no podemos reconocer el trabajo bien hecho con dinero, hagámoslo de otra manera. No menospreciemos el valor del reconocimiento, del elogio sincero y de la valoración genuina de las capacidades de nuestros colaboradores.

Otra característica de los supervivientes es su habilidad para utilizar los recursos que tienen a su alcance de forma creativa. La mayoría de políticas y buenas prácticas de RRHH no requieren de grandes inversiones, sino de una acertada visión estratégica y de voluntad decidida de implantarlas. En este sentido, un concepto clave en nuestro futuro es el de “flexibilidad”: en la organización del trabajo, en las condiciones laborales, en la retribución… En lugar de lamentarnos por lo que no podemos hacer debemos comenzar a centrarnos en lo que sí podemos hacer.

A los escépticos, permítanme hacerles una pregunta: ¿acaso tenemos algo que perder?

 

Juan Francisco Arza es experto en recursos humanos y profesor de Dirección de Personas en el International MBA de La Salle Campus Barcelona. Además, también es socio fundador de Arza & Legazpi, consultoría de dirección, gestión y desarrollo de personas.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)

La crisis: ¿buscar culpables o hacernos responsables?

¿La crisis es culpa solamente de los políticos, las constructoras y los bancos? ¿O también los ciudadanos de a pie hemos puesto nuestro granito de arena? Para Jordi Molla, profesor del International MBA de La Salle BCN, la responsabilidad de lo sucedido es más compartida de lo que parece a simple vista.

Molla expresa brillantemente su punto de vista en el artículo Yo también soy culpable de la crisis, publicado recientemente en el diario La Vanguardia y en el blog MBA 360º. Es un artículo valiente, no exento de polémica, que nos invita a mirar la paja en nuestro ojo además de la viga en los ojos ajenos. Lo reproducimos aquí para que nos deis vuestra opinión.

En situaciones de crisis como la actual, el ser humano (es decir, usted y yo) dispone de la capacidad de buscar en los demás aquello que amenaza con destruir su bienestar, su futuro y el futuro de las próximas generaciones de su especie. Una vez finaliza su búsqueda, concentra toda su energía en su dedo índice para señalar a aquellos sobre quienes debe caer el peso de la ley y de la conciencia colectiva.

Pero claro, aquellos que han sido señalados como culpables de toda esta crisis también son seres humanos y, por tanto, también tienen la capacidad de buscar en los demás la responsabilidad de haber causado esta crisis.

De modo que nuestra especie (es decir usted, yo y los demás) tiende a buscar a los responsables de sus propios males en los demás y por ello, en resumidas cuentas, ningún ser humano se responsabiliza de nada. Esa es otra capacidad que poseemos todos los seres humanos: la no autoinculpación. ¿Acaso aparece usted en su lista de responsables de la crisis? ¿Cree que hay alguien que se incluye a sí mismo en la lista de responsables? Yo tampoco aparezco en la mía.

Por otra parte, estará de acuerdo conmigo que, ni usted ni yo, estamos contribuyendo a que esta crisis siga y empeore. No, claro que no. Nosotros no tenemos nada que ver. Son otros los que con sus decisiones o su pasividad están degradando esta situación. Son los demás.

Está claro que no podemos dejar de pensar igual que piensa un ser humano pero, a pesar de ello, le propongo que ahora piense en cómo podríamos contribuir, usted y yo, no los demás, para que la situación deje de empeorar e incluso mejore.

Supongamos en el mejor de los casos que los dos disponemos de empleo. Nos podríamos preguntar, entre muchas otras cuestiones, si en el puesto de trabajo que ocupamos nuestra productividad es óptima y plantearse lo siguiente: ¿No cree que a veces dedica demasiado tiempo a aquello que más le gusta y deja para mañana lo que menos le apetece? ¿No cree que acabaría antes una tarea si dispusiera de menos tiempo? ¿No cree que debería dejar de asistir a determinadas reuniones que no son útiles? ¿No cree que llega tarde por no haberse planificado mejor? ¿No cree que debe empezar a reeducar con nuevos hábitos a aquellos que le interrumpen a discreción? ¿No cree que la presión y el estrés le hacen apagar fuegos de forma constante y que por ello está creando colaboradores con una gran dependencia de usted? ¿Quiere que siga?

Si usted y yo señalamos a los responsables de esta crisis, pero no mejoramos nuestra productividad, de alguna forma estamos contribuyendo a que la situación no mejore.

Quizás ahora está pensando que mejorar su productividad no servirá de mucho y menos aún para crear empleo. Quizás piense que hasta que no cambie la gobernanza mundial o se fijen límites al neoliberalismo, todo seguirá empeorando. Si es así, es que en el fondo acaba de ser vencido por su propia naturaleza de ser humano y piensa que la solución está en manos de los demás.

 

¿Qué podemos hacer nosotros para mejorar nuestra propia productividad y la competitividad de nuestra empresa? ¿Qué lecciones podemos aprender de estos tiempos difíciles? Jordi Molla es uno de los docentes que puede ayudarnos a encontrar la salida a la crisis. ¡Inscríbete en la próxima Sesión Informativa de Másters (miércoles 11 de julio a las 20h) y descubre lo que el International MBA de La Salle BCN puede hacer por tu carrera!

Jordi Molla Calaf, experto en psicología clínica y empresarial, es profesor de Habilidades Directivas en el International MBA de La Salle Campus Barcelona. Además es uno de los socios fundadores de la consultoría de recursos humanos ASSEP.

 

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)